domingo, 1 de diciembre de 2013

Lectura: Rootkits (30/Septiembre/2013)

Rootkits

Mucho se ha hablado sobre el software malicioso (malware) y las acciones que este puede llegar a realizar en nuestros sistemas, como prevenirlo, detectarlo y eliminarlo. Sin embargo muchas veces un intruso se puede valer de otras maneras para estar presente en nuestros sistemas sin que un antivirus pueda detectarlo, técnicamente llamamos a estas maneras rootkits para referirnos a una colección de herramientas (programas) que ocultan los procesos que  habilitan el acceso a una computadora o a una red, con derechos de administrador. Este tipo de herramientas comúnmente son instaladas por alguien que busca explotar una vulnerabilidad del sistema o crackear alguna contraseña, ya que estas herramientas una vez instaladas, permiten al atacante enmascarar la intrusión, lo que hace invisible ante un antivirus, cualquier actividad maliciosa.
Analizando a detalle el funcionamiento de un rootkit, no podemos dar cuenta que un spyware, un monitor de tráfico de datos asi como un keylogger (software que captura la secuencia de teclas que el usuario usa) son algunas de las herramientas que se usan en conjunto con un rootkit, con la finalidad de abrir y mantener una puerta trasera abierta. Como ejemplo tenemos un sistema en el cual se instaló un rootkit de manera remota por medio de un puerto que se dejó abierto (vulnerabilidad causada por un descuido de seguridad) y se habilitan otros puertos que serán usados por las demás herramientas para el envió de la información que se está extrayendo; la tarea que desempeñará el rootkit es ocultar todo proceso y actividad provocada por el software malicioso (puertos habilitados, ejecución de permisos de administrador, llamadas al sistema, entre otras), para evitar ser detectados por un antivirus.
Existen las siguientes clasificaciones de rootkit por su nivel de sofisticación, estas son: rootkits virtualizados, casi imposibles de detectar ya que operan a un nivel muy bajo (nivel de kernel) y pueden modificar el arranque del sistema operativo, de manera que creen un entorno virtual, en el que nuestro ordenador reconoce al rootkit como sistema operativo huésped, otorgándole el control casi total del ordenador; luego tenemos rootkits a nivel de kernel, los cuales realizan importantes modificaciones al sistema operativo, lo cual puede ser muy complejo y tardado, pero una vez logrado, otorga total control del sistema; también existen los rootkits a nivel librería,  los cuales parchan, adhieren o remplazan llamadas al sistema, evitando que información sobre el intruso pueda ser descubierta; finalmente tenemos los rootkits a nivel aplicación, los cuales remplazan archivos binarios de las aplicaciones por archivos con contenido malicioso, este tipo de rootkits puede incluso llegar a secuestrar un programa legitimo realizando acciones en nombre del usuario.
Es importante para proteger nuestro ordenador de los rootkits instalar una solución de antimalware manteniéndola siempre activa y actualizada, instalar un software cortafuegos en sistemas pequeños o un hardware cortafuegos en un sistema robusto, que nos proteja de los accesos no autorizados, mantener actualizaciones de aplicaciones y sistema operativo al día, descargando parches desde sitios oficiales. Si se sospecha de la presencia de un rootkit en nuestro ordenador es importante instalar un anti-rootkit que son herramientas altamente especializadas capaces de identificar la presencia de este tipo de herramientas, por medio de técnicas de detección basadas en firmas, en heurística o comportamiento, en comparación y en integridad. Este tipo de acciones de prevención y acción en caso de intrusión, nos permiten salvaguardar la integridad, confiabilidad y disponibilidad de nuestra información.

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